El hotel Trevinca nos presenta una alternativa muy atractiva para nuestras vacaciones. Se trata de cambiar la tumbona, el bañador, las raquetas y las paellas por una relajación total.
Un método diferente a los masajes o spas tradicionales, consiguiendo por uno mismo el estado de relajación absoluto y para ello, nada mejor que un ambiente propicio.
El hotel Trevinca no es un hotel rural más sino un lugar aislado, donde sus habitantes siguen sirviéndose de la naturaleza para abastecerse. Carros tirados por vacas, arados, molinos, telares, cestos de mimbre, herrerías etc…son algunas de las escenas típicas de las calles de Porto, situado en Zamora.
Porto conserva entre otras características una forma de vida que puede recordar a tiempos pasados, pero que todavía encontramos en algunos pueblos perdidos de la geografía española.
Sin duda se trata de una experiencia única que es capaz de devolver la calma al más nervioso.
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